Mes: octubre 2020

  • La deuda mezzanine como instrumento de financiación

    La deuda mezzanine como instrumento de financiación

    ¿Qué es la deuda Mezzanine?

    La deuda Mezzanine es un instrumento de financiación híbrido, es decir, tiene características propias de un préstamo (plazo fijo, intereses, y garantías), y de capital (subordinada a la financiación bancaria, y posibilidad de tener derechos de propiedad y participación en beneficios). Algunos ejemplos de deuda Mezzanine son: deuda senior subordinada, y deuda convertible en acciones.

    La deuda Mezzanine incorpora una serie de cláusulas que permiten intercambiar la deuda por capital a través de opciones. Por lo general, este tipo de deuda se presenta en forma de bono con un interés y vencimiento definido a lo que se añade alguna forma de acción apalancada o bonificada. Este tipo de acción apalancada o bonificada pueden ser opciones, warrants o cualquier tipo de activo financiero de las mismas características. En la práctica, la deuda Mezzanine se comporta más como una acción que como deuda, porque las opciones incorporadas hacen que la conversión de la deuda en acciones sea muy atractiva.

    La deuda Mezzanine se asocia frecuentemente con adquisiciones y buyouts, para lo que se puede utilizar con el fin de priorizar a los nuevos propietarios por delante de los propietarios existentes en caso de quiebra.

    En el orden de prelación se sitúa por encima de la deuda Senior, y por debajo del Capital, es decir, en caso de quiebra la empresa devolverá la deuda Mezzanine con los recursos disponibles (si los hay) tras devolver la deuda Senior. Sin embargo, esto conlleva rendimientos más altos en comparación con otro tipo de deuda, ya que a menudo recibe tasas entre 12% y 20% por año.

    Deuda Mezzanine

    ¿Qué papel juega la deuda Mezzanine en las operaciones corporativas?

    Es habitual que los fondos de Capital Riesgo utilicen la deuda Mezzanine para completar las necesidades de financiación en las operaciones de Leverage Buy Out.

    Por ejemplo, una firma de Capital Riesgo quiere adquirir una empresa con deuda por valor de 100 millones de euros, y consigue un préstamo que cubre el 75% de la operación. La firma de Capital Riesgo no quiere poner los 25 millones de euros restantes de su propio capital por lo que busca financiarse a través de deuda Mezzanine por importe de 15 millones de euros. De esta manera, la firma únicamente debe invertir 10 millones de euros de su propio capital para poder realizar la operación de 100 millones de euros. El inversor tendrá la posibilidad de convertir la deuda en equity si se cumplen los requisitos previamente establecidos. Si la inversión es fallida el inversor se quedará como acreedor de la compañía, y si por el contrario tiene éxito podrá ejercer la opción y recibir acciones de la compañía.

    Ventajas y desventajas de la deuda Mezzanine

    La principal ventaja para el inversor es la posibilidad de obtener acciones de una compañía a cambio de la deuda prestada. Por otro lado, los actuales accionistas perderán control dentro de la compañía cuando los requisitos determinados se cumplan, y por tanto sacrificarán rendimiento de un potencial crecimiento.
    Uno de los aspectos clave a tener en cuenta por ambas partes son los intereses que genera la deuda Mezzanine, los cuales son más elevados que la deuda senior ya que tiene mayor riesgo.
    En este sentido, si la compañía en cuestión entra en quiebra, primero se pagará a los prestamistas de la deuda Senior, por lo que si no hay más activos restantes después de devolver la deuda senior, la deuda Mezzanine no será devuelta.

    Por último, los inversores de deuda Mezzanine toman los mismos riesgos que los accionistas, pero reciben un beneficio recurrente en forma de intereses, mientras que los accionistas no tienen garantizado el beneficio a través de dividendos.

    En definitiva, la deuda Mezzanine es un instrumento muy utilizado para completar la parte de deuda en las operaciones corporativas apalancadas. A la firma de Capital Riesgo le permitirá acometer la adquisición sin necesidad de poner todo el capital necesario, y el prestamista obtendrá unos intereses superiores a los de una deuda Senior, teniendo la posibilidad de convertir la deuda en acciones de la compañía.

    Carlos Navarro, analista de Vinca Capital.

  • Mezzanine debt as a financing instrument

    Mezzanine debt as a financing instrument

    What is Mezzanine debt?

    Mezzanine debt is a hybrid financing instrument, that is, it has the characteristics of a loan (fixed term, interest, and guarantees), and capital (subordinated to bank financing, and the possibility of have property rights and participation in profits). Some examples of mezzanine debt are: senior subordinated debt, and debt convertible into shares.

    Mezzanine debt incorporates a series of clauses that allow debt to be exchanged for capital through options. Generally, this type of debt is presented in the form of a bond with a defined interest and maturity to which is added some form of leveraged or bonus share. This type of leveraged or bonus action can be options, warrants or any type of financial asset with the same characteristics. In practice, mezzanine debt behaves more like equity than debt, because the built-in options make converting debt into equity very attractive.

    Mezzanine debt is frequently associated with acquisitions and buyouts, for which it can be used to prioritize new owners over existing owners in the event of bankruptcy.

    In the order of priority, it is above the Senior debt, and below the Capital, that is, in case of bankruptcy the company will repay the Mezzanine debt with the available resources (if any) after repaying the Senior debt. However, this carries higher returns compared to other types of debt, as it often receives rates between 12% and 20% per year.

    Deuda Mezzanine

    What role does mezzanine debt play in corporate operations?

    It is common for Venture Capital funds to use Mezzanine debt to complete the financing needs in Leverage Buy Out operations.

    For example, a Venture Capital firm wants to acquire a company with debt worth 100 million euros, and obtains a loan that covers 75% of the operation. The Venture Capital firm does not want to put up the remaining 25 million euros of its own capital, so it seeks to finance itself through Mezzanine debt amounting to 15 million euros. In this way, the firm only has to invest 10 million euros of its own capital to be able to carry out the 100 million euro operation. The investor will have the possibility of converting the debt into equity if the previously established requirements are met. If the investment is unsuccessful, the investor will remain as a creditor of the company, and if, on the contrary, it is successful, he will be able to exercise the option and receive shares in the company.

    Mezzanine Debt Advantages and Disadvantages

    The main advantage for the investor is the possibility of obtaining shares of a company in exchange for the borrowed debt. On the other hand, the current shareholders will lose control within the company when the determined requirements are met, and therefore they will sacrifice potential growth performance.
    One of the key aspects to be taken into account by both parties is the interest generated by the Mezzanine debt, which is higher than the senior debt since it has a higher risk.
    In this sense, if the company in question goes bankrupt, the lenders of the Senior debt will be paid first, so if there are no more assets remaining after repaying the senior debt, the Mezzanine debt will not be repaid.

    Finally, Mezzanine debt investors take the same risks as shareholders, but receive a recurring benefit in the form of interest, while shareholders are not guaranteed the benefit through dividends.

    In short, Mezzanine debt is a widely used instrument to complete the debt portion of leveraged corporate transactions. The Venture Capital firm will allow you to undertake the acquisition without having to put up all the necessary capital, and the lender will obtain higher interest rates than those of a Senior debt, having the possibility of converting the debt into company shares.

    Carlos Navarro, analyst at Vinca Capital.